El Gobierno de Javier Milei inició el nuevo año con un polémico Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que redefine el rol de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), cuyo control político está en manos de Santiago Caputo. Se trata del DNU 941 que habilita a los agentes a aprehender personas que estén cometiendo delitos en flagrancia; es decir que les permite detener personas “en el marco del desarrollo de actividades de inteligencia, auxilio o requerimiento judicial y/o comisión de delitos en flagrancia”, con la condición de brindar “aviso inmediato a las fuerzas policiales y de seguridad competentes”.
La oposición afirma que se trata de un “Estado policial” que se va a dedicar a la «persecución», pero esto no detiene al Poder Ejecutivo que avanzan en la confección de un protocolo para regular las aprehensiones de personas por parte de los agentes de inteligencia
Dicho protocolo buscará establecer bajó qué circunstancias puntuales los agentes van a estar habilitados para aprehender personas, además de especificar qué personal estará afectado a dichas tareas de inteligencia.


