Ayer lunes, 23 de febrero, se inauguró oficialmente el primer tramo del tercer carril de la autopista Rosario – Santa Fe, desde Rosario hasta San Lorenzo que tiene una extensión de 16 kilómetros, ejecutados y financiados por el Gobierno Provincial. El acto fue realizado sobre el puente del kilómetro 0, en el ingreso a Rosario, con la presencia de funcionarios provinciales y municipales y militancia partidaria.
Pero paralelamente, y por una convocatoria realizada en redes sociales, docentes, personal de salud y trabajadores estatales, se concentraron en el mismo lugar -debajo del puente- a la misma hora en que se desarrollaba la ceremonia de inauguración. La manifestación mostró pancartas contra el gobernador y sus políticas de gobierno, pidiendo además una recomposición salarial a la vez que con cánticos a viva voz calificaban al gobernador de “mentiroso”.
Aunque todo se desarrolló sin incidentes, hay que decir que hubo un fuerte operativo policial que no permitió que los manifestantes participaran del acto oficial. Vale recordar también que la semana pasada, los docentes de Amsafe resolvieron un paro de 24 horas para el lunes 2 de marzo, fecha en la que se preveía el comienzo de clases. A la misma resolución llegaron los docentes privados, nucleados en Sadop, tras la asamblea realizada ayer, y tampoco comenzarán las clases el lunes próximo.
Esta postal ambigua, de fiesta en lo alto y protestas abajo, era de esperar. Luego de la crisis de la policía santafesina en la que la postura del gobierno pasó de no querer ceder a cumplir con cada una de las demandas, el resto de empleados estatales -como es lógico- esperan lo mismo.





