Veinte camellos descalificados de un concurso de belleza en Omán por el uso de botox y cirugías

Veinte camellos descalificados de un concurso de belleza en Omán por el uso de botox y cirugías

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El festival de belleza de camellos de Al Musanaa, en Omán, descalificó a veinte ejemplares durante la última edición del certamen tras detectar intervenciones estéticas prohibidas en los animales. Un equipo de veterinarios determinó que los criadores aplicaron rellenos y cirugías para mejorar la apariencia de los participantes de forma artificial. Esta medida busca preservar la tradición de una competencia que premia la genética natural y el cuidado auténtico de la especie.

Las inspecciones técnicas detallaron el uso de toxina botulínica para relajar los músculos faciales y rellenos de labios para aumentar su volumen. Los jueces también hallaron implantes de silicona destinados a remodelar la nariz y sistemas para inflar las jorobas de manera mecánica. Algunos propietarios incluso administraron hormonas de crecimiento con el objetivo de resaltar la definición muscular de los ejemplares en la pista de exhibición.

El interés económico motiva estas prácticas fraudulentas debido a las altas sumas de dinero que reciben los ganadores en los países árabes. Los campeones obtienen premios directos y elevan el valor de sus derechos de reproducción en el mercado de élite. La posibilidad de generar una fortuna a través de las ventas posteriores impulsa a los dueños a buscar atajos médicos para destacar sobre los demás competidores.

Los profesionales de la salud animal alertan sobre los riesgos físicos que estos procedimientos implican para los camellos. Los rellenos cosméticos suelen derivar en cuadros de inflamación crónica y las hormonas provocan fallos en la fertilidad de los ejemplares. El uso de sustancias químicas en el rostro también dificulta acciones básicas de supervivencia como la ingesta de alimentos y la hidratación regular.

La competencia de belleza es un elemento fundamental de la herencia cultural en la región que valora rasgos como el pelaje y la estructura del cuello. Los organizadores enfrentan desafíos constantes para identificar los métodos de alteración estética que evolucionan cada año. Este incidente guarda similitud con lo ocurrido hace un lustro, cuando cuarenta y tres camellos perdieron su lugar en un evento parecido por causas vinculadas al mismo tipo de engaños.

Fuente: periodismo.com


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