Este domingo falleció -a los 95 años de edad- Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, más conocida como Taty Almeida; la histórica referentes de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. La noticia, dada a conocer por organizaciones vinculadas al movimiento de derechos humanos, generó un gran impacto y a la vez una profunda tristeza en distintos sectores del ámbito político, social y cultural de Argentina. Almeida sostuvo durante décadas el reclamo de memoria, verdad y justicia por los desaparecidos durante el terrorismo de Estado. Su militancia comenzó en 1975, cuando secuestraron a su hijo Alejandro, que nunca fue encontrado.
Taty -maestra de profesión- se convirtió a través de su lucha, en una de las figuras más emblemáticas de los organismos de derechos humanos del país, transformando el dolor personal en una lucha colectiva que fue construyendo desde fines de la década de 1970 cuando comenzó a participar activamente de las rondas en Plaza de Mayo y de numerosas campañas en defensa de los derechos humanos.
Su compromiso con la búsqueda de justicia le valieron el reconocimiento de universidades, instituciones y organizaciones nacionales e internacionales.
Taty Almeida se convirtió en un símbolo de perseverancia y compromiso cívico. En cada acto y movilización reiteraba un mensaje que la acompañó durante décadas: la defensa de la memoria y el compromiso de las nuevas generaciones con la democracia.





