por Fabián Retamar
Tras el debate en el Senado, con 38 votos a favor y ocho en contra, el gobierno logró que se aprobara la Ley de Zonas Frias cuyo objetivo es restringir los subsidios para reducir el déficit energético de unos 400 millones de pesos y ordenar las deudas que mantiene con la empresa distribuidora de energía mayorista Camessa. El Gobierno logró la sanción del proyecto luego de los acuerdos celebrados con las provincias del norte para otorgar un subsidio a la electricidad en los meses de verano.
A partir de ahora, el beneficio pleno del subsidio queda limitado sólo a la región patagónica, Malargüe (Mendoza) y la Puna. En este sentido, el radical Maximiliano Abad, uno de los senadores que se opuso a la, ley dijo: “resulta sumamente injusta porque mansiones y hoteles de lujo de la Patagonia van a pagar menos por el gas que una familia de clase media de Mar del Plata, Tandil o Necochea”. También señaló que “los inviernos son más crudos en Bahía Blanca que en Comodoro Rivadavia y los bahienses tienen ingresos en promedio un 50% inferiores”
Y justamente, según un informe de IERAL Fundación Mediterránea, los mayores aumentos recaerán sobre Bahía Blanca, cuyos hogares consumen en promedio 118 metros cúbicos mensuales, y pasarían a pagar el doble, de $19.945 a $39.890 si pierde el beneficio.
De todos modos, mantendrán el subsidio los hogares del ReNaBap, los veteranos de Malvinas, y los hogares con familiares que tengan el Certificado Único de Discapacidad. Por otro lado, las personas que pierden el subsidio por zona fría podrán gestionar una rebaja de las tarifas si acreditan que cobran hasta 3 canastas básicas para hogar tipo 2, que hoy se ubican en valores de 4,8 millones de pesos.




